Iu, muy lejos de la paridad
Publicado por F.J. Soria en Julio 30, 2008

Iu, muy lejos de la paridad
La reivindicación de la igualdad de los sexos en el proceso de toma de decisiones públicas y políticas es una cuestión que Izquierda Unida viene predicando desde su creación, y antes, el Partido Comunista; es decir, es una cuestión ya vieja pero que de modo alguno ha perdido actualidad. Durante mucho tiempo las mujeres de esta fuerza política hemos aspirado a conseguir un equilibrio entre hombres y mujeres en los ámbitos de toma de decisiones, cuestión esta que hemos considerado prioritaria y de justicia: mujeres y hombres debemos estar representados por igual.
IU está muy lejos de la paridad, por lo que resulta a todas luces oportuno relanzar estos debates con el fin de analizar las causas de la debilidad paritaria que tiene esta fuerza política tanto en lo orgánico como en lo institucional, donde es más acusado en las administraciones regional y estatal. Las razones son muchas, de naturaleza diferente y de distinto calado, y es también indudable que continúan existiendo trabas impuestas por nuestros propios compañeros; aunque nos cueste reconocerlo también el machismo ha dejado huella en ellos. Y el debate, de ideas, acción, reivindicaciones sociales económicas políticas… Es lo que hace falta en la próxima asamblea de Izquierda Unida, no el de personas. Y el tema de la paridad en esta fuerza política está fuera de la realidad social en la que hoy nos movemos. ¡A las pruebas me remito!
Izquierda Unida tiene que reforzar las medidas que faciliten nuestra participación en la vida pública; que permita que seamos elegidas y formemos parte de las instituciones, con el fin de que podamos ejercer con el mismo derecho de expresión, de responsabilidad y de decisión. ¡Pero de verdad!
Porque muchas mujeres pensamos que una mayor presencia de éstas en las direcciones e instituciones podría cambiar el orden de prioridades e incluso las propias reglas del juego en el mundo político.
Es cierto que hay mucho por hacer, pero por encima de todo las mujeres de Izquierda Unida debemos resolver nuestras propias contradicciones. Dar un paso más en el camino hacia la solidaridad. Las mujeres que, a distintos niveles, participamos de algún modo en tareas de responsabilidad debemos hacer un verdadero esfuerzo para desterrar ciertas prácticas que perjudican nuestra propia imagen, tenemos que hablar más entre nosotras, y apoyarnos las unas en las otras cuando decidamos emprender un camino importante y necesario para IU utilizando el Area de Mujer como instrumento de comunicación y debate, porque de no ser así ellos nos apoyarán, pero las decisiones también las tomarán, según el interés de cada cual. Los comportamientos adoptados en determinadas ocasiones, la falta de diálogo y de comunicación demostrada en la vida diaria, nada tienen que ver con el necesario apoyo, respeto y solidaridad imprescindibles para que podamos seguir trabajando a favor de la efectiva igualdad entre mujeres y hombres.
Es incomprensible que lo sucedido en el último año (grupo parlamentario de IU sin representación de mujeres, resolución aprobada en la asamblea sin llevar a cabo) haya sido tan silenciado y callado por la mayoría de mujeres y hombres que se consideran de la izquierda real progresista que reivindica la igualdad. Y que aquellas personas que hemos, seguimos y seguiremos reivindicando nuestra presencia en el Parlamento andaluz hayamos sido tan criticadas argumentando que no son las formas ni el momento, olvidando que siempre las mujeres hemos sido quienes hemos echado un paso atrás en aras de la suma, y del bien de Izquierda Unida.
En este sentido, lo que más nos ha sorprendido son las aptitudes y comportamientos de mujeres de Izquierda Unida que han dejado pasar lo sucedido por no enfrentarse a las decisiones de dirigentes concretos que quieren permanecer siempre en el lugar que están desde hace 25 años y que el silencio ha sido su respuesta. Aun habiendo firmado la resolución.
Por eso, considero que todas las mujeres de Izquierda Unida, independientemente de los puntos vistas distintos que tengamos, y la natural confrontación política, compartimos algo que nos une, por nuestra condición de mujeres, y que puede resumirse en el deseo y propósito de participar en la sociedad de la forma que nosotras mismas decidamos, sin limitaciones: en urbanismo, en tráfico, en transporte, en cultura, en lo laboral, en lo social, en lo vecinal, en lo educativo, en el medio ambiente, en todo, porque apostamos por hacer políticas transversales, sabemos y podemos, pero que no nos eliminen, nosotras decidimos cuando nos queremos ir.
Si plantamos cara al desprecio y soñamos con un mundo distinto la dirección del planeta podrá cambiar.
* Miembro del Consejo Provincia de IU





















































