
Cuba evalúa magnitud de desastre que dejó la furia del huracán Gustav
LA HABANA (AFP) — Cuba comenzó el domingo a evaluar la magnitud del desastre que le dejó el huracán Gustav en su ruta al Golfo de México: decenas de miles de casas destruidas o dañadas, cultivos anegados, redes de electricidad y de comunicación interrumpidos, derrumbes y vías obstruidas por árboles y escombros.

Cuba evalúa magnitud de desastre que dejó la furia del huracán Gustav
El poderoso ciclón, que disminuyó su fuerza este domingo, surcó la isla por la occidental provincia de Pinar del Río el sábado, provocando inundaciones y desatando la furia de sus vientos de 240 km/h, categoría 4 en la escala Saffir-Simpson, de un máximo de 5.
Un panorama desolador había en pueblos costeros de Pinar del Río y del municipio de la Isla de la Juventud, por donde pasó el centro del ciclón, y de la provincia de La Habana, castigada en su litoral sur.
Aunque no se reportan hasta ahora víctimas mortales, decenas de personas resultaron heridas o lesionadas en pueblitos del occidente, según las autoridades de la Defensa Civil.
Más de 300.000 personas fueron evacuadas en todo el occidente cubano, sobre todo en pueblitos costeros como Carraguao (donde chocó el ojo del ciclón), Cortés, Bahía Honda y Candelaria, en Pinar del Río, y en el sur de La Habana como el pueblito de Batabanó y Gúira de Melena.
En Los Palacios -donde está Carraguao- siete personas resultaron lesionadas, unas 7.000 viviendas quedaron sin techo, sin ventanas o paredes derrumbadas, según un balance preliminar entregado a la AFP en el lugar por el presidente del Consejo de Defensa municipal, Emilio Triana.
“Hay serios daños en toda la infraestructura del municipio, tanto en viviendas como en empresas. En la agricultura hay muchos daños en el arroz y el plátano. Las escuelas que estaban listas para el inicio del curso escolar fueron muy dañadas, toda la red telefónica está en el suelo”, resumió.

Cuba evalúa magnitud de desastre que dejó la furia del huracán Gustav
El poblado de Paso Real de San Diego, próximo a Los Palacios, fue arrasado con rachas de viento superiores a los 340 km/h, considerado un récord en el país. “El pueblo está prácticamente destruido”, dijo Yosvani Izquierdo, un especialista del centro de observación meteorológica de la zona.
La Isla de la Juventud, una ínsula al sureste de La Habana y donde impactó primero el centro del ciclón la tarde del sábado, fue severamente castigada, según los reportes.
Desde muy temprano, sus habitantes se levantaron para descubrir la catástrofe: el agua del mar cubrió viviendas a una altura de dos metros, casi hasta el techo; edificios de empresas vitales para la marcha del municipio quedaron sin ventanales ni techos o inundados; pocos árboles quedaron en pie y los tendidos eléctricos están en el suelo.
“Esto es pura desolación, una experiencia única. No recordamos un evento similar de tanto desastre en la Isla de la Juventud”, relató a la televisión un testigo por vía especial de comunicación.
Todo el occidente del país permanece sin electricidad y sin gas, incluida la capital de Cuba, Ciudad de La Habana, de dos millones de habitantes, y según las autoridades se irán restableciendo los servicios pero muy lentamente debido a la seriedad de los daños.
Ante la dimensión de los destrozos, las autoridades decidieron aplazar el inicio del curso lectivo, que debía comenzar el lunes; en tanto que se mantiene interrumpido el transporte marítimo y aéreo, y se restablecía paulatinamente el terrestre.
Aunque las autoridades discontinuaron la alarma ciclónica, la mañana de este domingo las radioemisoras llamaban a la población a mantenerse resguardados debido a que los efectos del ciclón aún provocaban lluvias en algunas zonas y marejadas en el litoral.
Gustav, que a su paso por el Caribe dejó más de 80 muertos, avanzaba este domingo con vientos de 205 km/h por el Golfo de México rumbo a Nueva Orleans (sur de Estados Unidos) y podría recobrar fuerza categoría 4, según los pronósticos.
AFP