

El padre de Casta contempla la foto de su hija en su casa
Casterina Carrillo, de 31 años, desapareció el 19 de julio de 1995, después de que saliera a dar un paseo en bicicleta. Su cadáver fue encontrado desnudo y con un golpe en la cabeza el día 27 de ese mismo mes. Desde entonces no se ha encontrado al autor o autores de los hechos. Ahora, el juzgado de la Audiencia Provincial ha archivado el caso por falta de pruebas. La familia veía una luz de esperanza que ahora se desvanece. Según Cipriano Carrillo, padre de la víctima, «estábamos cerca de los autores». Este hombre con 72 años de edad, habla ahora con ABC, sabedor de que no volverá a ver a su hija. Desde el primer momento lo único que le importó ha sido que los culpables pagasen por el crimen. -¿Cuándo os comunicaron que se archivaba el caso por la muerte de vuestra hija Casta?
-El pasado 8 de julio, pero en principio pensamos que se podía recurrir, y así lo hicimos. Pero días más tarde, recibimos la fatal noticia, nos denegaron la petición. Después de 13 años y ahora que estábamos más cerca de ver la luz. Trece años confiando en la Justicia y nos dejan encueros ante la sociedad.
-¿Qué herramientas le quedan a usted para encontrar al asesino o asesinos de su hija?
-No voy hacer nada, insisto nada; que no me hablen de justicia. No creo en ella ni creo que se haya cumplido el artículo de la Constitución que dice que «todos los españoles tienen derecho a la tutela judicial…» Por lo tanto, con el archivo del expediente me han cerrado el paraguas y me encuentro al aire.
-¿Está resentido con la justicia, en general, o encuentra culpables en lo sucedido?
-La juez titular del número 1 de Primera Instancia e Instrucción de Puente Genil me dijo que continuaría hasta el final del caso, sin embargo, el juez sustituto de ella es el que lo ha archivado, dice que lleva mucho tiempo y no hay pruebas.
-Pero, ¿qué es lo que le queda por investigar?
-Vamos a ver, lo último de todo es que hay dos testigos que afirman que un hombre viudo de la localidad de Lucena, contó en un lugar de alterne a unas mujeres que trabajan allí que tuvieran cuidado en no ir en bicicleta de noche porque unos amigos suyos- y aclaró que él no intervino- violaron y mataron a una muchacha. Por lo tanto, ahora restaría un careo de este hombre con los otros tres que supuestamente estuvieron implicados en la muerte de mi hija y esto ya no va a pasar.
-¿En qué situación económica se encuentra?
-Cuando pasó lo de mi hija tenía 59 años, trabajaba de camionero, pero psicológicamente quedé muy mal y no podía seguir al volante. Vendí el camión para seguir con la investigación, después he ido gastando mis ahorros y lo que mi familia me ha dado. He gastado todo en abogados, pruebas, viajes, no tengo nada y no puedo más.
-Durante estos trece años, ¿ con qué apoyos ha contado?
-Además de mi familia, con la de los ciudadanos de mi pueblo, que siguen preguntándome por el caso y me muestran que están indignados. Sin embargo, el alcalde que estaba cuando mataron a mi hija ( el independiente Miguel Vallejo) me abandonó.