
La duquesa de Alba no se casa

La duquesa de Alba en una corrida de toros.
Podía haber sido la noticia del año, pero todo parece haber quedado, quizás, en un simple malentendido. Cayetana Fitz-James Stuart no se casa por tercera vez. La propia Casa de Alba desmintió el rumor emitiendo un comunicado, el pasado 23 de agosto, en el que decía lo siguiente:
«Dadas las informaciones sobre la relación de la Excma. Sra Duquesa de Alba y D. Alfonso Díez, esta Casa informa de que lo único destacable es la entrañable amistad entre la Sra. Duquesa y el Sr. Díez, no habiendo propósito alguno de matrimonio». De este modo se ponían fin a todas las especulaciones sobre la que era, al parecer, una boda inminente, que supuestamente se iba a celebrar en septiembre.
¿Quién es él?
El supuesto prometido se llama Alfonso Díez Carabantes, es un funcionario de origen palentino, de 56 años (otras fuentes afirman que tiene 59), soltero y relacionado con el mundo de las antigüedades por su familia.
Actualmente trabaja como funcionario adscrito al Ministerio de Trabajo y su amistad con Cayetana puede venir a través de su hermano Pedro, al que apodan El Chamarilero, que era gran amigo del segundo marido de la Duquesa, Jesús Aguirre.
Dicen de él que, además de atractivo, es muy cariñoso y cercano. Al parecer, en el último año ha estrechado su relación con Cayetana hasta convertirse en uno de sus mejores confidentes.
Por toda respuesta, la Duquesa se ha limitado a declarar que el asunto era mentira, y lo ha hecho durante sus vacaciones en Ibiza, de las que disfruta tras su estancia en la residencia marbellí de Las Cañas junto a su hijo Fernando. La aristócrata ahora está acompañada en la isla balear por su hija Eugenia.
Cayetana Fitz-James Stuart, de 82 años, sufre desde hace tiempo un delicado estado de salud, agravado por una operación de espalda debido a una antigua lesión causada por una caída de caballo.
Es evidente que tiene problemas de movilidad, pero eso no la impide salir de compras y pasear, haciendo gala de su estilo único y su peculiar humor.



































































