La intrahistoria de la ‘rajada’ de Robinho
Publicado por F.J. Soria en Agosto 31, 2008

EL JUGADOR CULPÓ A SCHUSTER DE IMPEDIRLE QUE SE MARCHE AL CHELSEA
La intrahistoria de la ‘rajada’ de Robinho

rueda de prensa
Desde el principio, la rueda de prensa no ‘pintaba’ muy bien. Robinho, el jugador del Real Madrid, citó para el domingo a las 12.00 del mediodía a todos los medios de comunicación en el Hotel Eurobuilding 2. Antes de esa hora, los periodistas ya estaban preparados para la ‘rajada’ del brasileño. Mientras llegaba la hora, muchas informaciones se podían escuchar de otros compañeros. Unos decían que no iba a venir, otros que podría cancelar la rueda de prensa previa orden de Calderón…Rumores. Llegó la hora fijada y el jugador no había aparecido. Antes de su llegada, un compañero periodista nos dijo que el futbolista vendría, estaría media hora y se marcharía. Que nos organizaramos en las preguntas.
El delantero brasileño llegó medio hora después con total tranquilidad. Él no estaba preocupado por nada, venía a decir lo que ya se sabía: Que se quiere ir del Madrid. No le importaba nada más. El jugador vino acompañado de dos guardaespaldas para ‘protegerle’ de la gran cantidad de fotógrafos y cámaras que intentaba conseguir la mejor imagen. Con su estilo rapero y portando una gorra con la visera para atrás, entró con aires de chulería. A partir de aquí, el caos. Los fotográfos no paraban de fotografiarle incomodando el trabajo de los cámaras que no podían conseguir una imagen clara del astro brasileño sin que las cabezas molestaran. Quejas y mas quejas, que no servían de nada.
Comienza la rueda de prensa. Los periodistas preguntan, él responde y el nerviosismo de los medios que no cesaba. Los móviles de la mesa hacían interferencias perjudicando seriamente al sonido. Algunos estaban muy tensos y los fotógrafos, tras mil fotos hechas, no les parecía suficientes y seguían con lo suyo. Se llevarán a su casa un ‘book’ fotográfico completo del jugador. Y sin sonrisa que valga.
Y habló Robinho. No dijo nada nuevo. Que se quiere ir al Chelsea sí o sí. Además dijo que el único que le impide impide irse es su entrenador, Schuster. Dijo de él que no es su padre y no es quien para obligarle a quedarse. Pero claro, si todo fuera tan fácil, ya se hubiera ido. Si el Chelsea no paga lo que pide el Madrid, no se puede hacer mucho más. Tras varios minutos, el jugador se levantó y se fué. Una rueda de prensa corta que realmente no tenía mucho sentido. Lo único que se pudo ver es la prepotencia y chulería que el jugador destiló durante el tiempo que estuvo hablando. Una desilusión para los aficionados madridistas que le acogieron desde el principio como la estrella del equipo y que le apoyaron cuando el delantero no pasaba sus mejores momentos en el club blanco. Si vuelve a jugar, el Bernabeu dictará sentencia.





















































