
en su discurso de investidura reconoció que la crisis económica es “seria y dura”
Obama: “Los tiempos han cambiado”
Obama, el nuevo presidente de EEUU, reconoce que la crisis es “real y seria” y anuncia que “empezaremos a dejar Iraq” y una futura “paz en Afganistán”. Después de jurar el cargo ante la Biblia, el primer máximo mandatario negro de EEUU ha expuesto ante más de dos millones de personas un discurso tímido en el que no ha revelado la estrategia que seguirá, en el que pidió la ayuda de Dios y se definió como un patriota.
EEUU o la alternancia en el poder / De Washington a Bush, 220 años de presidencialismo / Vea aquí las imágenes de la investidura
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha pedido el comienzo de “una nueva era de responsabilidad” de los estadounidenses en sus vidas y para su país en el mundo, como fuerza de cooperación y diálogo. En su discurso tras la jura como presidente de Estados Unidos, Obama ha apelado a los valores fundamentales de su país para comenzar un nuevo capítulo en su historia.
“Nuestra economía está muy debilitada, como consecuencia de la avaricia y la irresponsabilidad por parte de algunos, pero también por el fracaso colectivo en tomar las decisiones difíciles y preparar a la nación para una nueva era”, ha dicho Obama ante un mar de personas que ocupaba unos cinco kilómetros en el centro de Washington. Ante esos errores, Obama ha instado a los estadounidenses a retomar las “verdades” que han hecho a Estados Unidos la nación que es: el trabajo duro, la honestidad, el valor, la justicia, la tolerancia y el patriotismo.
“Lo que se nos pide ahora es una nueva era de responsabilidad, el reconocimiento, por parte de cada estadounidense de que tenemos obligaciones hacia nosotros mismos, nuestra nación y el mundo”, ha dicho Obama. En el terreno internacional, el nuevo presidente estadounidense ha querido marcar un cambio con respecto a la administración de su antecesor, George W. Bush.
“A todos los pueblos y gobiernos que nos están viendo hoy, desde las mayores capitales al pequeño pueblo donde nació mi padre: Sabed que Estados Unidos es un amigo de cada nación y cada hombre, mujer y niño que busca un futuro de paz y dignidad, y que estamos listos para ser líderes una vez más”, ha afirmado Obama, cuyo padre era de Kenia.
El mandatario ha recordado que Estados Unidos derrotó al fascismo y al comunismo “con alianzas sólidas y convicciones duraderas”. “Nuestro poder sólo no nos puede proteger, ni nos da derecho a hacer lo que nos plazca”, ha afirmado. Obama ha señalado asimismo que los desafíos actuales requieren que Estados Unidos haga un esfuerzo mayor para promover la cooperación y el entendimiento entre las naciones, en la amenaza nuclear y el calentamiento global. El presidente ha ofrecido “un nuevo camino hacia adelante” al mundo musulmán.
“A los que se aferran al poder mediante la corrupción y el engaño y silenciando la disensión, sabed que estáis en el lado equivocado de la historia, pero que os tenderemos la mano si estáis dispuestos a abrir el puño”, ha dicho Obama, en una referencia a los regímenes autoritarios de Oriente Medio.
Bush ya es un ciudadano más
El ex presidente de EEUU George W. Bush se retiró del Capitolio tras la investidura de su sucesor, Barack Obama, y se dirigió en helicóptero a la Base Aérea de Andrews, para emprender viaje a su residencia familiar en Texas. Unos minutos después de concluir la ceremonia de investidura, Bush, acompañado por su esposa Laura, tomó el helicóptero que estaba estacionado tras el edificio del Capitolio, y voló a la Base Andrews de la Fuerza Aérea, en las afueras de Washington.
Antes, a los pies de la escalinata del Capitolio, la pareja fue despedida con un caluroso abrazo por el presidente Obama y su esposa, Michelle. A ellos se les unieron el vicepresidente Joe Biden y su esposa Jill. El ex presidente Bush, que terminó su segundo mandato con un bajísimo nivel de aprobación ciudadana, tiene previsto dar un discurso de despedida en la base de Andrews, antes de partir rumbo a Texas, donde fijará su residencia.
En las últimas semanas, en entrevistas, en una conferencia de prensa y en un mensaje difundido a todo el país, Bush reconoció algunos errores de su gestión, pero defendió las decisiones más polémicas, como la invasión de Iraq. Tras jurar su cargo, Obama agradeció a Bush su “servicio a la nación” y la colaboración de su gobierno en la transición que comenzó tras la victoria electoral del demócrata en noviembre pasado.
Washington, engalanada y segura
La ciudad está rodeada por impresionantes medidas de seguridad y, aunque el día es soleado, el frío es muy intenso. No se espera que el termómetro supere en ningún momento los 0 grados centígrados. El centro de Washington es hoy prácticamente peatonal y sólo se accede mediante el metro, que experimenta una actividad febril y muchos retrasos. El acto culminante e la jornada es la ceremonia de investidura, toda una institución en la tradición estadounidense que consiste básicamente en la jura del cargo por el presidente sobre un ejemplar de la biblia, en las escalinatas del Capitolio.
La investidura de Obama promete hacerse también un lugar destacado en la historia, al ser la primera de un presidente negro. Estados Unidos ha desplegado unos 45.000 soldados y policías en Washington que protegerán su investidura. Aunque las autoridades no han recibido amenazas que merezcan mucho crédito, la operación que dirige el Servicio Secreto incluirá 7.500 soldados regulares, 10.000 soldados de Guardia Nacional y 25.000 policías llegados de diferentes Estados. En toda la ciudad hay 94 cámaras de vigilancia, además de las permanentes en las estaciones del tren subterráneo, y las que se emplearán desde helicópteros. Además, el centro de Washington, un área de 5,6 kilómetros cuadrados, quedará cerrado a cal y canto al tráfico después del mediodía. La ciudad se convertirá entonces en una especie de fortaleza medieval, pues se cortará también el acceso por los puentes a través del río Potomac, y el tráfico aéreo quedará restringido.
Se trata de un acontecimiento sin precedentes en Washington, que luce engalanada con banderolas y gallardetes por doquier, y en la que todos los escaparates y puestos ambulantes rebosan de mercancía relacionada con la ceremonia. Se espera que más de dos millones de personas se trasladen a la capital del país para ser testigos privilegiados de este momento histórico. La expectación que el acontecimiento ha suscitado supera cualquier otro acontecimiento reciente y pondrá a prueba los recursos de los servicios de transporte, de seguridad y, por supuesto, los de hostelería y restauración.

























































DIOS nos coja confesados. Solbes nos ha puesto los pelos de punta y eso que no lo dijo todo pues, según Bruselas, la cosa nos va a ir mucho peor. Hasta alguna prensa adicta se permitió titulares explosivos, aunque la panfletaria dio capotazos hablando de lo mal que están por ahí fuera. No menos capotazos han dado los portavoces pesoeros, echándole la culpa a todas las instituciones internacionales y a todo aquel que osa recalificarnos ¿Se acuerdan de Franco, cuando todo lo malo sucedía por ahí o, en todo caso, nos pasaban factura los judeo-masones…?

El ministerio público ha solicitado una pena de un año y nueve meses de prisión para un hombre al que acusa de un delito de exhibicionismo y otro de resistencia cometidos en un parque de Córdoba.
